15/02/2026
Entrenar durante el embarazo requiere un tipo diferente de disciplina.
No entrenas para verte más fuerte.
Ni para levantar más peso.
Ni para superarte.
Entrenas cuando el cuerpo pesa más.
Cuando te cansas antes.
Cuando tu centro de gravedad cambia
y tu energía también.
Y aun así sigues.
Porque ya no entrenas para rendir.
Entrenas para prepararte.
Para sostener tu embarazo.
Para cuidar tu cuerpo.
Para acompañar tu mente.
Entrenas para construir capacidad.
Capacidad para llegar al parto con recursos.
Para recuperarte con más confianza.
Eso también es fuerza.
Una fuerza más silenciosa.
Más madura.
Más profunda.
Una que no siempre se ve,
pero se nota.
Se nota cuando tu cuerpo responde.
Cuando confías en él.
Cuando entiendes que la fuerza en el embarazo
no es hacer más…
es saber acompañar el proceso.
Y eso cambia todo ✨