19/03/2026
Feliz día del padre.
A los que están de verdad.
A los que se quedan cuando su bebé llora aunque no sepan muy bien qué hacer.
A los que sostienen el “no” aunque incomode, aunque remueva, aunque les despierte cosas propias.
A los que se equivocan y no se defienden, sino que vuelven y reparan.
A los que están aprendiendo.
A los que se dejan guiar, aunque eso implique revisar cómo lo han hecho hasta ahora.
A los que toleran la incomodidad de no tener respuestas rápidas.
A los que pueden escuchar sin ponerse a la defensiva todo el tiempo.
A los que han entendido que no hace falta ponerse duros para poner una norma.
Que un límite no necesita distancia para sostenerse.
Que la reparación también enseña.
A los que se bajan del pedestal de autoridad desde el que muchos aprendieron a ser padres
y empiezan a estar más cerca.
A los padres valientes que acompañamos,
no solo desde la validación, sino también desde la exigencia.
Porque haber sufrido no puede ser la excusa para no hacerlo mejor.
A los que, aun con todo eso, se hacen cargo.
Porque al final, en la crianza y en la vida,
haberlo pasado mal explica cosas.
No las justifica.