06/04/2026
Abro reflexión:
La gestión emocional no es una habilidad innata, es una competencia que se desarrolla a lo largo del tiempo.
Reconocer lo que sentimos, comprender su origen, ponerle palabras y saber regularlo requiere un proceso de aprendizaje que no siempre se da.
Cuando esta competencia no está suficientemente desarrollada, no solo impacta en la vivencia interna de la persona, también condiciona la forma en la que percibe, interpreta y responde a lo que ocurre a su alrededor.
Porque la capacidad de comprender emocionalmente a otros está directamente relacionada con el nivel de autoconocimiento emocional propio.
Y esto no es una cuestión de hacerlo bien o mal,
sino de tomar conciencia de hasta qué punto esta base influye en nuestras relaciones y en nuestra manera de estar en el mundo.