11/12/2025
El frenillo lingual alterado no solo afecta a la lactancia.
Puede influir en todas las funciones orales del bebé: succión, deglución, sellado, transferencia de leche y, más adelante, en la masticación y manejo de texturas durante la alimentación complementaria.
Cuando la lengua no se mueve de forma libre y coordinada, el bebé debe compensar con labios, mejillas o mandíbula.
Esa compensación puede generar:
➡ grietas en el p***n
➡ dolor materno
➡ mastitis
➡ ingesta ineficaz
➡ fatiga en el bebé
➡ escaso aumento de peso
➡ rechazo o dificultad al iniciar sólidos
➡ problemas para triturar, mover, recoger alimento o tragar
Por eso, una valoración funcional temprana es clave para detectar si la lengua está realmente limitada y si esa limitación está interfiriendo en la alimentación del bebé, ya sea lactancia o complementaria.
Recordemos: no es el frenillo, es la función.
Y la función puede mejorarse con diagnóstico adecuado, acompañamiento profesional y, cuando es necesario, intervención.