11/02/2026
Hoy hemos salido a la calle por una sanidad pública digna y en contra de la privatización.
Hacemos balance y, aunque esperábamos más participación, nos sentimos profundamente orgullosas y orgullosos de lo que hemos hecho.
No ha sido una cuestión de números.
Ha sido una cuestión de dignidad.
Cada persona que estuvo allí defendía algo básico: que la sanidad pública en Ceuta funcione, que no se debilite, que no se vacíe, que no se privatice de forma encubierta mientras los servicios públicos se quedan sin profesionales.
La salud mental es una parte importante de esa lucha, pero no es la única. Hablamos de especialistas que no llegan, de citas que se retrasan, de recursos que no se cubren.
Y horas después hemos leído que la salud mental en Ceuta es “la mejor dotada del país”.
Ojalá fuera verdad.
Ojalá no faltaran profesionales.
Ojalá no tuviéramos que salir a la calle para recordar que la sanidad pública no es un lujo, es un derecho.
Abrir espacios sin dotarlos de especialistas no soluciona el problema.
Los titulares no sustituyen a los profesionales.
Hoy no hemos salido por política.
Hemos salido por justicia.
Y vamos a seguir.