15/02/2026
La codicia no nace de la abundancia, sino de una carencia interior. Intentamos llenarla acumulando cosas, metas y logros, pero el vacio permanece. Porque su raíz no está afuera, sino dentro de nosotros.
Cuando aprendemos a mirar hacia adentro, entendemos que la plenitud no depende de cuánto tenemos, sino de cuánto sabemos apreciar.
“De la codicia nace el dolor; de la codicia nace el miedo.
Quien está libre de codicia no conoce dolor ni miedo.”
— Dhammapada, v. 216