23/02/2026
Tenemos muchas distracciones en el mundo, en el día a día… creemos que ‘esto’ y ‘aquello’ debe de ser así - difícil, complicado, técnico, avanzado, perfeccionado, inmaculado... Luego nos preguntamos ¿qué ha pasado, cómo he llegado hasta aquí? ¿En que momento me perdí?
Está bien, no vinimos a ser perfectos. Vinimos a recordar. Y cada vez que te pierdes tienes una oportunidad de volverte a encontrar, ten paciencia y confía, vas a llegar.
En realidad no necesitamos mucho, de hecho, si pudiéramos desprendernos de casi todo lo que hay en nuestras vidas actualmente… ¿que quedaría?
Solo lo Esencial.
Siempre fue el corazón.
Tan sencillo como eso.
Todo lo demás, al final, sobra.
Aprender a mirar con el corazón es la mejor medicina para el alma humana de todos los tiempos.