13/02/2026
SOLTAR
Dejar ir.
Dejar de aferrarte.
Quizás conoces este ejemplo: sostén frente a ti, con el brazo extendido, un vaso de agua. Al rato empezarás a sentir malestar, dolor, pesadez, calambres... ¿lo provoca el vaso de agua? ¿Tú no eres suficientemente fuerte? No, es que llevas demasiado tiempo sujetando.
Soltar es una acción, es una responsabilidad.
Soltar la sobreexigencia, soltar los patrones adquiridos de otros, soltar la perfección, soltar el control, soltar las expectativas, soltar la culpa, soltar una relación que te daña... y respirar después, ¿cómo te sientes? ¿Qué ha cambiado?
Es posible que tengas miedo a soltar, incluso lo que te daña. Porque es lo conocido, es lo que crees que te da seguridad, o sientes culpa de haber llegado hasta ahí. Tienes miedo porque seguramente lo que sueltas nunca vuelva... y muy a menudo desearemos que así sea. Pero incluso si vuelve, habremos permitido que nuestra relación con ello cambie.
¿Llevas demasiado tiempo tratando de sujetar algo y sientes agotamiento? ¿Qué dificultad encuentras para soltar? ¿Has podido imaginar qué pasaría después?