31/12/2025
Hoy es el último día del año.
No creo que estemos viviendo tiempos fáciles ni especialmente luminosos (a las estadísticas de suicidios, el aumento del malestar psicológico,
la soledad no deseada, el deterioro de los vínculos comunitarios, la polarización y la degradación política generalizada me remito).
Uno de los grandes problemas de esta época es la falta real de autoconocimiento, de valentía y de valores. Así que te deseo:
Valentía para mirar hacia adentro, contactar con tus verdaderas necesidades y valores (velados por infinidad de condicionamientos y distracciones).
Valentía para enfrentar el propio miedo ,dolor y asumir la propia responsabilidad.
Valentía para expresarte con honestidad y para pasar a la acción, porque la vida pasa y todos somos mortales y quizás mañana sea tarde.
La batalla no está en los grandes discursos ni en las redes sociales (se llaman redes porque atrapan), está en la vida cotidiana: en vivir el día a día con dignidad,
en relacionarnos de corazón a corazón, en cuidar las relaciones y los proyectos que aportan.
Si algo te deseo, más que un optimismo ingenuo, es presencia, honestidad y coraje, y que no perdamos la esperanza. Que, como cantaba Serrat poniendo música a Benedetti, defendamos la alegría.
Feliz 2026, recibe un fuerte abrazo.