16/04/2026
Se ha viralizado el post anterior, y muchas nos habéis escrito diciendo que "Con el primero fue así. Con el segundo ya no. Ya no me exigí tanto.”
Y mientras os leía pensaba:
claro, la autoexigencia es lo que nos rompe.
Pero según estaba escribiendo la respuesta… me he dado cuenta de algo.
No es (solo) autoexigencia. Es que nos la han metido doblada. Porque esto no ha salido de nosotras. Lo natural hubiese sido dejarnos cuidar, estar todo el día embobadas mirando a nuestro bebé, haciendo piel con piel, disfrutando, y las hormonas se hubiesen encargado de olvidarnos del resto. No, no es autoexigencia, nos han exigido que seamos así, nos lo hemos creído… y luego nos sentimos culpables por ser autoexigentes.
Y leyendo los comentarios en Facebook me ha removido todavía más.
“todas sabemos lo que conlleva”
“no te pongas en el papel de víctima”
“hay que disfrutar”
Y ahí es donde se ve claro.
No solo nos han exigido que podamos con todo.
Es que cuando una no puede, hay otras que se encargan de recordárselo.
No porque te quieran herir se forma deliberada, sino porque también se lo creyeron.
Porque también tuvieron que poder.
Porque también se rompieron… y nadie les dijo que no era normal. Pero eso no es excusa.
Nos han hecho pensar que ser una “buena madre” es llegar a todo, sostenerlo todo, poder con todo…y además hacerlo bien, con paciencia, con amor, sin queja.
Y claro, cuando no llegas , porque es imposible,
piensas que el problema eres tú.
Pero no. ¿Cómo no vas a exigirte, si todo a tu alrededor te dice que deberías poder?
¿Por qué se espera que en semanas estés recuperada y que además no se note el proceso que has transitado? ¿Que puedas con un recién nacido sin dormir y además sostener una casa, una pareja, una vida?
¿Por qué parece que parar es un lujo y no una necesidad?
No es casualidad. Es un sistema que te quiere productiva y le importa un bledo tu salud mental.
Y mientras tanto, tú pensando que te exiges demasiado.
Pero no.
Te están exigiendo demasiado.
Y lo más duro es que esa exigencia, con el tiempo, deja de sentirse externa y se convierte en propia.
(Sigue en comentarios ⬇�