17/12/2025
Cuando alguien llega al centro, no solo se enfrenta a la adicción, también se enfrenta a un ritmo de vida alterado: muchos han dejado de trabajar, otros están de baja o han sido despedidos, y hay quienes apenas pueden mantenerse en pie por la falta de sueño.
No hay un solo paciente que ingrese y mantenga un ritmo de vida normal. Es un proceso que comienza desde lo más básico: restaurar el sueño, la energía y las actividades cotidianas. Lo que antes parecía simple, ahora requiere esfuerzo, pero todo es posible.