09/02/2026
La idea de que “si no bebo suficiente agua, retengo líquidos”
está muy de moda... pero no es cierta.
Si fuera así, todas las personas que beben poca agua tendrían los tobillos hinchados a diario, y eso no ocurre,
entonces, ¿por qué puedes sentirte hinchada o con retención?
Cambios hormonales (ciclo menstrual, anticonceptivos...)
Exceso de sodio en la alimentación
Muy poca actividad física
Mal descanso o estrés, que elevan cortisol
Picos de insulina o hiperinsulinemia, que pueden favorecer la retención
En algunos casos, condiciones médicas que requieren valoración profesional
Y aquí viene lo importante:
Beber más agua NO elimina la retención... y beber poca agua tampoco la causa.
Cuando hay deshidratación real, tu cuerpo prioriza funciones vitales, pero no
“hincha” tus tejidos para compensar.
¿Qué sí ayuda realmente?
- Moderar la ingesta de sal
- Moverte a diario
- Cuidar tu descanso (para regular cortisol)
- Evitar picos de azúcar muy frecuentes (que elevan insulina)
- Priorizar fruta y verdura fresca
- Y si la hinchazón es persistente → revisarlo con un profesional
** OJO!! cada caso es único. Puede que ciertos alimentos o hábitos te afecten más, y es importante adaptarlo a tu situación.