01/04/2026
Muchos estudios como los de Salmivalli en el 96 y luego entre 2015 y 2021, los de Pozzoli y Gini de 2013 o los de Meter y Card en 2015, hablan de lo importante que es “Efecto Espectador” en relación al Bullying.
En concreto uno de ellos, el de Hawkins, Pepler y Craig a inicios de siglo, tras analizar situaciones reales de alumnado de primaria que podrían ser acoso, concluye que cuando los Espectadores intervenían para ayudar, la situación se “cortaba” generalmente en menos de 10 segundos.
Por eso, no solo tenemos que enseñar a nuestros hijos a no hacer daño… también tenemos que enseñarles a actuar cuando lo ven.
Porque muchas veces, el acoso no llega, se mantiene y crece por lo que hace uno… sino por lo que permite el resto.
Aquí te dejo esas 5 enseñanzas que podemos transmitir a nuestros hijos para que sean esos Espectadores que ayudan:
1️⃣ Defender a la víctima. Ponerse delante. Decir “no”. Actuar. Sería el primer paso que podríamos llevar a cabo.
Aunque, muchas veces, fruto del miedo, no actuamos así, no quiere decir que no podamos hacer nada… si ese es el caso, las próximas 4 también pueden ayudar.
2️⃣ Acudir a tus amigos para que entre todos vayáis a defender a esa persona que está sufriendo. La unión hace la fuerza.
3️⃣ Si somos testigos, poder avisar y contarlo a un adulto responsable con urgencia ayuda muchísimo: un profesor, tu padre o tu madre…
4️⃣ Anticiparte. Si vemos a alguien que sufre, decirle que venga con nosotros a jugar, incluirlo o arroparlo es un mundo. Muchas situaciones de acoso se dan en momentos desestructurados como el patio y situaciones en las que la víctima esta desprotegida o sola.
5️⃣ No reforzar la situación. Parece una tontería. Pero muchas veces lo vemos como bromas, entretenimiento, cosas normales… pero dejar claro a nuestros hijos que cuando una broma sienta mal a alguien o le hace sufrir… es maltrato verbal y que si reímos somos cómplices de ese maltrato es clave.
¿Qué piensas? ¿Añadirías alguna enseñanza más? Te leo en comentarios