24/04/2026
La Rosa damascena, la rosa de Damasco, no nació en Damasco.
Su origen genético y el de su destilación están en Persia, la actual Irán. Allí se la llama Gol-e Mohammadi, "la Flor del Profeta Mahoma", y lleva más de mil años siendo tratada como sagrada.
Las primeras formas de destilación de rosas se desarrollaron en Persia entre los siglos VII y X, refinadas por Avicena (Ibn Sina). Ya entre los años 810 y 817 d.C., la provincia de Fars exportaba 30.000 botellas de agua de rosas al año al califato de Bagdad. Una industria aromática milenaria, anterior a casi todo lo que hoy llamamos perfumería.
En el corazón de Irán, a 30 km de Kashán, está Qamsar: un pueblo considerado uno de los lugares de producción de agua de rosas más antiguos del mundo en uso continuo. Allí siguen usando alambiques de cobre con el método tradicional de doble fuego. El agua de rosas de Qamsar es tan venerada que se emplea históricamente en el lavado ritual de la Kaaba en La Meca.
Estudios de la Universidad de Teherán confirman algo que la aromaterapia sabe desde siempre: la misma rosa, destilada de formas distintas, no produce el mismo aroma ni la misma vibración.
Destilación al v***r versus extracción con solvente (absoluto) dan perfiles radicalmente distintos. La altitud, el clima, el suelo y el método cambian la concentración de citronelol, geraniol y alcohol feniletílico, las tres moléculas maestras del alma de la rosa.
Cada mayo y junio, los aldeanos de Qamsar recogen pétalos al amanecer y los destilan ese mismo día. Llevan siglos haciéndolo igual. Es uno de los rituales aromáticos más antiguos del mundo todavía vivo.
En Ananke tenemos disponibles tres rosas de Irán, destiladas en Irán: una rosa verde ligera, una rosa verde y una rosa amarilla. Tres facetas distintas de la misma flor sagrada.
Si quieres adquirirlas, escríbenos. 🌹