18/11/2025
El proyector de imágenes (en la que se proyectan dibujos de interés para el niño, como el de la vaca en la pared) es una excelente herramienta sensorial, cognitiva, comunicativa y emocional, especialmente útil en contextos terapéuticos con niños pequeños o con necesidades de estimulación visual y atencional.
Aquí tienes un desglose detallado de lo que desarrolla 👇
1. Estimulación sensorial y perceptiva
• Favorece la atención visual 👁️ al captar el interés con luz y movimiento.
• Estimula la discriminación visual (forma, tamaño, contraste, contorno).
• Promueve la coordinación visomotora, al intentar tocar o seguir las imágenes proyectadas.
2. Comunicación y lenguaje 🗣️
• Facilita la expresión verbal y gestual, al nombrar, imitar o comentar las imágenes.
• Potencia la comprensión verbal, asociando palabras con representaciones visuales 🐮 significativas.
• Permite trabajar la intención comunicativa y el turno conversacional, sobre todo si se hace de forma interactiva.
3. Atención conjunta y habilidades sociales básicas
• Fomenta la atención compartida entre el niño 👦 y el adulto 👨🏽, base fundamental del desarrollo social y comunicativo.
• Estimula el contacto visual y la imitación, fortaleciendo la conexión emocional con el terapeuta o educador.
4. Imaginación y creatividad
• Invita a crear historias 📖 o juegos simbólicos en torno a las imágenes proyectadas.
• Despierta la curiosidad y el pensamiento simbólico.
5. Motricidad gruesa y esquema corporal
• Cuando el niño se acerca, señala o toca la imagen, trabaja la coordinación motriz, la percepción espacial y la conciencia corporal.
👉 En resumen:
Esta actividad desarrolla la atención visual y conjunta, la percepción sensorial, la comunicación verbal y no verbal, la coordinación visomotora, la imaginación y la conexión emocional, aprovechando los intereses del niño como motivación.