22/02/2026
A veces no somos nosotros quienes decidimos detenernos.
El cuerpo lo hace primero.
Empieza con señales pequeñas: tensión, cansancio, dificultad para concentrarte.
Después insiste.
Y si no escuchamos, llega el bloqueo.
No es debilidad ni falta de voluntad.
Es un sistema que intenta protegerse cuando ha sostenido demasiado tiempo.
🌿 Escuchar al cuerpo antes de que tenga que gritarnos
también es una forma de cuidado.