20/01/2026
En invierno, el frío, el viento y la calefacción debilitan la barrera cutánea provocando sequedad, tirantez, rojeces o incluso irritación. Este es un ejemplo de rutina para recuperar esa barrera cutánea dañada, pero como os decimos siempre, las rutinas tienen que ser personalizadas. No dudéis en pedirnos cita para una dermoasesoria si notáis alguno de estos síntomas en la piel.