09/04/2015
LIPIDOS
Su ingesta es imprescindible, aunque el exceso de su aporte, sobre todo de grasa saturada (como ocurre en la alimentación habitual de los países desarrollados), es perjudicial para la salud. Hay dos tipos:
• Ácidos grasos saturados: Todas las grasas de origen animal son ricas en ellos, lo que les confiere la consistencia sólida, pero algunas grasas vegetales, como la de coco y palmiste también lo son.
• Ácidos grasos insaturados: es recomendable su consumo frente a las saturadas. Se subdividen en dos tipos:
o Ácidos grasos monoinsaturados: presentan un único doble enlace en la cadena. El ácido graso monoinsaturado más abundante es el ácido oleico, presente en el aceite de oliva, el aguacate y las aceitunas, y en menores cantidades en otros alimentos como el huevo y la carne de cerdo. El aceite de oliva resiste temperaturas más elevadas sin alterar su composición y, en consecuencia, es el más indicado para cocinar y sobre todo freír.
o Ácidos grasos poliinsaturados: presentan varios dobles enlaces. Contienen los ácidos grasos esenciales que no pueden ser sintetizados por el organismo y sólo se pueden obtener con el consumo de alimentos que los contengan:
• Ácidos grasos Omega 3: los pescados, principalmente los azules, tienen ácidos grasos poliinsaturados esenciales Omega 3. Los representantes más abundantes de esta serie son el linolénico, el DHA y el EPA.
• Ácidos grasos Omega 6: cuyo principal representante es el ácido linoleico (esencial), que se encuentra en los aceites de semillas. Los dobles enlaces pueden oxidarse (enranciarse) y también saturarse en presencia de hidrógeno y un catalizador, por lo que cambia su configuración a trans. Por mecanismo de saturación se obtienen las margarinas.
Fuentes alimentarias de lípidos
En gran cantidad se encuentran en aceites, mantequillas y margarinas, pero también se encuentran presentes en menor cantidad en alimentos como las carnes, pescados grasos, lácteos, huevos y bollería.
Funciones
• Función energética: por cada gramo de grasa se aporta una energía de 9 kcal, frente a las 4 kcal de las proteínas y los hidratos de carbono.
• Función protectora: dan protección y consistencia a los órganos vitales y es termorregulador.
• Función estructural: los fosfolípidos forman las bicapas lipídicas de las membranas celulares.
• Aportan ácidos grasos esenciales.
• Absorción y transporte de vitaminas liposolubles: A, D, E y K.
• Precursores de hormonas.
• Afectan a palatabilidad alimentos.
Necesidades energéticas de los lípidos
En una dieta equilibrada, el aporte energético de las grasas no debe superar el 30% del VCT (Valor Calórico Total), es decir, aproximadamente unos 80 g. al día. Se recomienda que se consuma en forma de grasa insaturada (aceite de oliva y grasa del pescado) ya que aporta ácidos grasos esenciales y reducir al máximo el consumo de grasa saturada (menos del 7% VCT) y ácidos grasos trans (menos del 2%). La ingesta de colesterol no debe superar los 300 miligramos por día.