23/03/2026
No estaba realizando una formación, estaba cruzando un portal.
Han sido meses de viaje hacia dentro, de recordar la sabiduría del cuerpo, de mirar la vida y también la muerte.
De cuidar la gestación,
acompañar el parto y
sostener el posparto.
De ritualizar la vida,
honrar los ciclos,
y tocar con las manos lo invisible.
Y en medio de todo eso, irme encontrando.
Mirar mis propias historias.
Recolocarme.
Echar raíz.
Hoy recibo un diploma, sí.
Pero sobre todo, me reconozco.
Me reconozco como Doula.
Como Guardiana del Nacimiento.
Como sostén.
Como presencia.
No es un final.
Es un nuevo comienzo.
Desde un lugar más honesto.
Más auténtico.
Más encarnado.
Y, sobre todo, más al servicio de la vida.
Desde aquí, desde el corazón,
me abro a acompañar.
A sostener procesos de embarazo, parto y postparto, a crear espacios seguros, a caminar al lado de otras mujeres y familias en momentos que lo cambian todo.
Si estás transitando (o vas a transitar) este momento en tu vida, ¿cómo te gustaría sentirte acompañada?
Si resuena contigo mi forma de estar y de acompañar, puedes escribirme.
¡Será un honor caminar juntas!
Con amor,
Alba🤍