09/11/2025
El pasado jueves, 30 personas respiraron juntas dentro de un antiguo depósito de agua.
Las paredes aún guardan la huella líquida que se ha quedado impregnada en una especie de oleaje precioso. Los suelos se cubrieron de alfombras y cojines y parecía una cabaña secreta como las que hacías de pequeño, con un toque de misticismo.
Propuse un viaje de sonido, respiración y memoria.
Para recordar y respirar desde lo sutil, sin buscar la memoria, sino dejando que la memoria te encuentre.
Escuchar.
Abrir el cuerpo.
Abrir la respiración…
Y desde ahí, los primeros destellos:
Un recuerdo te lleva a otro.
Como una red viva que respira.
Lo llamé “Cartografía de la memoria” por el hecho de dibujar un mapa de algo que todavía no está representado. Haciendo visible la forma y la estructura de algo invisible.
Este es un viaje creado con mucho trabajo, precisión, experiencia, delicadeza y cariño.
Pronto propondré otra fecha para un nuevo grupo. Si te apetece puedes escribirme y reservar tu plaza.
Con muchas ganas de poder compartir todo lo que voy cociendo a fuego lento y con ternura.
Infinitas gracias a y por hacerlo posible.
Gracias también a todos los que formaron parte y a todos los que os acercasteis después a contarme vuestras experiencias personales.
Esta sesión ha sido el comienzo de algo que viene con mucha fuerza.
Qué ganas!!