07/04/2026
Esta foto es de hace años.
Y podría parecer que habla de equilibrio, de fuerza, de control. Pero si soy honesta… no habla de eso.
Habla de todo lo que hay detrás para sostener una postura así.
La dificultad.
La exigencia. Autoexigencia.
La respiración que, si no está, lo cambia todo.
Porque sostener una postura no es solo una cuestión física. Es una relación constante entre el cuerpo, la mente… y el ego.
¿Desde dónde estoy practicando?
¿Desde la escucha… o desde la necesidad de demostrar? De avanzar?
Durante mucho tiempo, como muchos, confundí avanzar con llegar más lejos. Con hacer más.
Con sostener más.
Pero la práctica me ha ido enseñando otra cosa.
Que sin respiración, la postura se vacía.
Que sin escucha, el cuerpo se defiende.
Y que cuando el ego entra… dejamos de practicar.
Esta imagen pertenece a otro momento.
Y está bien.
Pero mi práctica hoy no se mide en lo que se ve,
sino en cómo respiro…
y en cómo me habito.
Y a veces eso significa… no llegar.
🧘♀️ Icíar García Yoga
🌿 un lugar donde respirar