28/01/2026
Las flexiones hacia delante, como Pashchimottanasana, son posturas esenciales en la tradición de Krishnamacharya para conectar cuerpo, mente y energía.
Al doblarte hacia adelante invitas a una rendición consciente: sueltas tensiones, prestas atención a la exhaalación.
Estiran profundamente la espalda, las caderas y los isquiotibiales, liberando tensiones en la zona lumbar y mejorando la digestión.
Calman la mente y el sistema nervioso, reduciendo el estrés y fomentando un estado introspectivo de serenidad.
A nivel emocional, enseñan a soltar el ego y rendirse al momento: cada exhalación al plegarte simboliza dejar ir lo que ya no sirve.
Energéticamente, armonizan la energía vital: con cada exhalación nos enraizamos y con cada inhalación recargamos prana, despertando una sensación de arraigo y renovación interna.
En Iciar García Yoga integramos estas asanas en nuestras clases de Hatha y Viniyoga, enfocándonos en la sincronía entre movimiento y respiración. Inspiramos al alargar la columna y exhalamos al plegarnos, manteniendo la respiración lenta y consciente. Así convertimos cada flexión en una meditación dinámica, tal como enseñó Krishnamacharya. De hecho, él mismo adaptaba las posturas a cada cuerpo: puedes empezar la Pinza Sentada con las rodillas dobladas y, en cada inhalación, estirarlas suavemente sin forzar, siempre respetando tu ritmo y límites personales.
Cada flexión hacia adelante es una invitación a la escucha interna. Confía en tu respiración y permítete observar las sensaciones que surgen al entregarte a la postura. Cierra los ojos un instante y siente cómo tu cuerpo se libera, tu mente se aquieta y tu corazón se abre. Namasté.