12/12/2025
Muchos niños no tienen miedo a competir.
Tienen miedo a no estar a la altura de lo que sus padres esperan de ellos.
Detrás del perfeccionismo infantil hay algo más profundo:
Una necesidad silenciosa de sentirse suficientes, valiosos y aceptados tal como son.
En consulta lo vemos cada día: niños brillantes, creativos o talentosos que viven atrapados en un bucle de autoexigencia.
No disfrutan, no juegan, no descansan. Solo intentan “cumplir”.
No se trata de protegerlos del esfuerzo, sino de enseñarles que el error también forma parte del crecimiento.
Que su valor no se mide en medallas, notas o aplausos.
En Apresfam trabajamos con familias para reconstruir ese mensaje desde la base:
Seguridad emocional
Comunicación sin juicio
Validación del esfuerzo
Si te gustaría que tu hijo deje de exigirse tanto y vuelva a disfrutar, estamos aquí para ayudarte.
Puedes pedir una primera cita informativa gratuita desde www.apresfam.com o 601 177 710.