04/06/2021
La filosofía budista cuenta que la vida en sí es sufrimiento y lo que pretende y enseña es a sobrellevarla de la mejor manera posible a través de distintas formas.
Después de leer y escuchar mucho sobre este tipo de pensamiento tan distinto al occidental, he llegado a un símil muy potente:
La vida es como un mar, y el mar es dolor, sufrimiento y malas emociones. Los pequeños islotes que vemos a lo lejos son los momentos tranquilos, de calma y casi felicidad. Tenemos 2 maneras de llegar a ellos con 2 consecuencias distintas.
La primera, luchar contra el oleaje, nadar, intentar no hundirnos en el mar... Pero, ¿qué pasa si hacemos eso? Que nos terminamos cansando y no podremos llegar nunca a esa isla de tranquilidad.
La segunda es más simple, dejarse llevar por la corriente, flotar, tranquilizarse y, quizás, mover tranquilamente las manos y los pies, sin sulfurarse ni ponerse nervioso. Así, tarde o temprano, llegaremos a esa preciosa isla que nos proporcionará, durante un tiempo, esa calma que necesitamos.
Quizás, la mejor manera de llevar esos momentos malos que pasamos en la vida (que son inevitables y que siempre nos enseñan algo), es simplemente visualizarlos, aceptarlos y dejarlos llevar, no luchar contra ellos, sino dejarlos pasar, aprender a flotar sobre el mar. Y poner un poquito de nuestra parte, moviendo manos y pies, iendo a terapia y dando lo mejor que podamos de nosotros mismos. ¿Qué opináis? ¿Os gusta este tipo de filosofía? ¿Creéis que es útil esta forma de pensar?
Personalmente creo que es MUY interesante y me ha ayudado muchísimo en mi propia vida.
QUIERO SABER VUESTRA OPINIÓN!!!🌊