23/04/2018
Medidas que pueden servir tanto para prevenir como para abordar trastornos del estado de ánimo:
Realizar ejercicio físico: la práctica de actividad física, como correr o ir en bicicleta, puede ser tan eficaz como un psicofármaco para casi la mitad de los pacientes con depresión moderada
Seguir una dieta saludable que incluya vitaminas del grupo B y C (bajos niveles de estas vitaminas pueden relacionarse con depresión y fatiga), evitando el alcohol y la cafeína (que se asocia a irritabilidad y alteraciones del sueño)
Practicar ejercicios de relajación, meditación y/o respiración antes o después de enfrentarse a determinadas situaciones de estrés
Seguir ciertas prácticas de higiene del sueño: mantener una rutina diaria a la hora de irse a dormir, alejarse de los dispositivos electrónicos, evitar tomar sustancias excitantes por la noche…
Fitoterapia: algunas plantas medicinales pueden ser de utilidad para aliviar otras molestias comunes en estos trastornos, aunque es importante tener en cuenta las posibles interacciones con medicamentos
No automedicarse: no es aconsejable tomar tranquilizantes sin supervisión médica
Psicoterapia: suele ser un apoyo en la estrategia global de tratamiento
Educación sanitaria: es importante que el paciente y su entorno adquieran conciencia de su enfermedad (síntomas, causas, pronóstico, opciones terapéuticas, fármacos que toman y efectos secundarios, régimen de vida que deberían llevar), así como sensibilizar a la población sobre la realidad de estos trastornos