28/01/2026
En casa del herrero, cuchillo de palo.
Acompaño a otras mujeres a escucharse, a cuidarse, a parar.
Y aun así, hubo señales que yo no escuché.
Dolor constante.
Cansancio cada vez mayor.
Inflamación diaria.
Dormir sin descansar.
Muchas veces damos consejos
que luego dejamos de aplicarnos a nosotras mismas.
Y por eso, me pasó lo que me pasó.
Hoy no tengo una solución mágica.
Pero sí cosas que me están ayudando:
calma, yoga suave y restaurativo,
regular el sistema nervioso
y una alimentación antiinflamatoria y consciente.
Y algo que ya no voy a soltar:
escucharme antes
y parar antes de petar 🤍