26/02/2026
A veces creemos que MÁS es MEJOR.
Más vacunas.
Más refuerzos.
Más intervenciones.
Y pocas veces nos paramos a preguntarnos cómo funciona realmente el sistema inmune de nuestro perro/a.
Cuando un organismo sano entra en contacto con un antígeno, crea memoria inmunológica. Es entonces cuando las células B y T de memoria protegen durante años… incluso toda su vida si el sistema está equilibrado.
Pero para que esa memoria exista y funcione, el sistema necesita estar bien. Y eso casi nunca lo miramos.
✔️ Su salud digestiva.
✔️ El nivel de inflamación.
✔️ El estrés crónico o dolor.
✔️La carga de tóxicos.
El cuerpo de nuestro perro/a no es frágil. Es profundamente sabio.
Y cuando lo entendemos, dejamos de actuar por inercia.
Por eso me gusta abrir esta conversación con vosotras:
🧐 ¿Estamos cuidando su inmunidad… o solo cumpliendo protocolos sin preguntarnos si son necesarios en su caso concreto?
Este enfoque lo aprendí estudiando PNIE y formándome con inmunólogos internacionales. No para ir en contra de nadie. Sino para poder decidir con más conciencia.
Porque prevenir no es hacer más cosas.
Es entender mejor lo que hacemos.
Decidir si vacunas o no, es una decisión muy personal y como digo siempre, es importante tomar decisiones de las que podamos responsabilizarnos, y eso no es lo mismo para todo el mundo.
Ahora sí, te leo:
🌿 ¿Te habías parado a pensar cómo funciona la memoria inmunológica de tu perro/a?
Me encantará leerte
Contenido con fines educativos. No sustituye el asesoramiento de un profesional. Confía en tu criterio, investiga y elige profesionales que estén alineados con tus valores.