30/12/2025
El error también educa: aprende a ser flexible con los errores
En muchas ocasiones, sin darnos cuenta, exigimos a los niños hacerlo todo “bien” a la primera. Esperamos respuestas correctas, conductas adecuadas y resultados perfectos, olvidando que aprender implica equivocarse. El error no es una falla del niño, es parte natural de su proceso de crecimiento.
Ser flexibles con los errores no significa dejar de poner límites, sino cambiar la mirada: ver el error como una oportunidad y no como un problema.
🔹 Permite que se equivoque sin miedo
Cuando un niño sabe que no será regañado, ridiculizado o comparado, se atreve a intentar. El miedo al error paraliza; la confianza impulsa.
🔹 Cuida tus palabras
Frases como “otra vez lo hiciste mal” o “ya deberías saberlo” dañan la autoestima. Cámbialas por “vamos a intentarlo de nuevo”, “¿qué crees que pasó?” o “estoy aquí para ayudarte”.
🔹 Valora el proceso, no solo el resultado
Reconoce el esfuerzo, la constancia y la intención. A veces el mayor aprendizaje no está en lograrlo, sino en no rendirse.
🔹 Modela con el ejemplo
Cuando los adultos reconocemos nuestros propios errores y mostramos cómo corregirlos, enseñamos una lección poderosa: equivocarse es humano.
🔹 Evita comparaciones
Cada niño aprende a su ritmo. Compararlo con otros solo genera inseguridad y frustración.
🔹 Acompaña emocionalmente
Antes de corregir, valida: “sé que te sientes frustrado”. Un niño que se siente comprendido aprende mejor.
💛 Recuerda:
Un niño que crece con miedo a equivocarse aprende a ocultar errores.
Un niño que crece con apoyo aprende a superarse.
Ser flexible con los errores es regalarle seguridad, confianza y la certeza de que vale, incluso cuando falla.