06/05/2022
Una de las cosas que más me gustan de bucear, es esa tranquilidad que se siente al estar con uno mismo. Al escuchar tu respiración y tu corazón en sintonía con el sonido tranquilizador y sanador del mar.
Últimamente estoy teniendo unos días de mucha introspección y me resulta “curioso” lo mucho que está apareciendo este tema en las las conversaciones que estoy teniendo y en las sesiones que estoy dando. Ya sabéis que atraemos lo que vibramos en cada momento, lo cual es un regalo que nos permite escucharnos a través de lo que comunicamos a los demás, ya que muchas veces es más fácil verlo ‘desde fuera’.
Una de las cosas que se repiten en cada una de estas situaciones es el olvido de algo tan básico como que vemos la realidad a través de NUESTRAS gafas, y cada una de esas gafas tiene un color exclusivo y personal, ya que cada uno de nosotros somos maravillosamente únicos. Esto nos hace, por lo general, traducir los comportamientos ajenos de forma errónea, ya que lo hacemos según nuestro abecedario propio.
¿Por qué ocurre esto? Porque nosotros tenemos nuestra forma de actuar y reaccionar ante un estímulo concreto y de primeras pensamos que todo el mundo reaccionará de la misma manera, o necesitará las mismas cosas, lo cual nos genera expectativas. Pero no es así. Y cuando esas expectativas se rompen es cuando nos entran los miedos y aparecen las inseguridades.
Del mismo modo que en un restaurante hay personas que piden pescado, otras ensalada y otras carne, debemos comprender que cada persona tiene sus tiempos y sus necesidades y lo mejor que podemos hacer por ellos y por nosotros mismos es respetarlas.
Como dije antes, es probable que aparezcan miedos, ya que se sale de nuestra “normalidad”. En esos casos lo ideal es poner esos miedos en orden y, si es necesario, transmitirlos a la otra persona desde el saber que esos miedos son nuestra responsabilidad y si se nos activan es porque existe la necesidad de sanarlos.
Cada persona de nuestro entorno es un espejo que nos permite ver qué debemos sanar. Aprovechamos?