03/04/2026
Hay algo que sigue necesitando tiempo, manos y presencia.
La materia.
Trabajar con ella no es inmediato: no se puede acelerar.
No responde a la urgencia a la que estamos acostumbrados.
Cuando trabajas con la materia, hay que tocar, probar, equivocarse, volver a empezar.
Es importante entender cómo se comporta, qué permite y qué no.
En ese proceso pasan cosas que no se ven desde fuera, cosas que son difíciles de apreciar.
Se toman decisiones, se ajustan detalles y se construye, poco a poco, algo que tiene peso. Literalmente.
Quizá por eso, volver a lo tangible cambia también la forma de mirar. Cuando entiendes lo que hay detrás de una pieza, desde luego, ya no la ves igual.