15/03/2026
⏰ Hace 19 años elegí la plaza de dermatología en el Hospital Gregorio Marañon para empezar a formarme en el campo de una especialidad que me gustaba y cuadraba conmigo, o eso era lo que pensaba…
La dermatología nunca fue mi gran pasión, es más, cuando llegué a Madrid tuve bastantes guantazos y portazos en la cara, tantos que se me pasó por la cabeza en múltiples ocasiones que me había equivocado 🫠
👩🏽🌾 Como buena paleta de pueblo que soy, rompí mi zona de confort al llegar a la capital y la rompí mucho.
📍En Madrid, y en concreto en el servicio de dermatología del Gregorio Marañón, entré por la puerta grande, llegué un 1 después del primer día oficial y ya el pie izquierdo se adelantó a mi primera impresión, si a eso le sumas el carácter tan diferente del sur, las primeras semanas y meses fueron duros.
😓 Además cuando llegas nueva eres la última de la fila… Y cuando estás acostumbrada a ser de lo mejorcito y llegas a un escenario nuevo, siendo la más joven… Todo se hace más cuesta arriba ↗️
👯♀️ Las sesiones clínicas y las guardias se mezclaron con gente nueva de otras especialidades, Delia la Reuma, se convirtió en mi primer amor en Madrid (junto con mi mexicano, of course, que también lo conocí nada más llegar), también empecé a intimar con la reina Anisaki… Mi querida Cristina, POCAHONTAS en versión guapa y reinvindicativa…
Durante 4️⃣ años vivimos cientos de aventuras que solo saben los más cercanos a nosotras.
👩🏼⚕️ Cuando acabé la residencia me quedé trabajando con un contrato laboral piel 50% trabajando un 80-100% 😓 (probablemente por tener menos experiencia y necesitar más tiempo para ejercer la práctica clínica y estar educada en el esfuerzo y trabajo duro… además de no tener suficiente personalidad ni autoestima para oponerme a estas condiciones y tener miedo a salir de mi nueva y tóxica zona de conftort).
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