09/06/2022
Es muy fácil decirlo, pero no tanto hacerlo.
Muchas personas, y me voy a centrar en las mujeres debido a las presiones a las que estamos sometidas a nivel social, son muchas las verbalizaciones que reciben a lo largo de su vida acerca de su aspecto físico.
🧠La autoestima se conforma desde que somos pequeñas, siendo muy importante el contexto familiar, social y cultural. Las peques, necesitan de mamás y/o papás que validen su ser y su sentir, ya que a partir de ahí, esas peques salen al mundo y a las relaciones sociales.
Las comparaciones entre hermanxs, la mirada ma/paterna que valida tu simpatía e inteligencia, pero no tu físico; el no reforzar tus logros, o el hecho de ni siquiera recibir la atención o mirada que necesitas para tu desarrollo, va a tener un impacto en la percepción que vas a tener de ti misma.
🟪Además, la parte social no lo pone fácil. Partimos de una sociedad patriarcal, donde hay determinados cánones estéticos en los que hay que encajar, porque si no no eres válida, o incluso digna de merecer amor. ¿O acaso alguien quería a la gorda de Úrsula, la bruja de la sirenita? Fijaos la relación entre ser gorda y ser mala, y más allá de eso: no merecedora de amor, ya que los príncipes así no nos quieren. Además de no encajar en los estereotipos marcados por el patriarcado, tampoco vamos a tener la validación masculina, algo que ese constructo social llamado género nos enseña desde pequeñas.
🟣¿A dónde quiero llegar? A que todo esto produce un gran malestar emocional, ya que el mensaje que hay debajo de todas estas verbalizaciones es: "no eres válida", "tu cuerpo está mal", "debes de cambiar para que te acepten". Las que lo habéis vivido lo sabéis, y las que no, imaginad el dolor que puede causar el sentir que tienes un problema. Y sí, vas a sentir que el problema es tuyo porque si no hay ninguna figura segura a lo largo de la infancia y adolescencia que te proteja y te haga sentir segura con lo que eres independientemente de lo que dicte la sociedad, va a ser difícil que aprendas a quererte, porque nadie te ha enseñado.
Amiga, identifica de dónde vienen esas voces que te dicen que estás mal y colócalas en su sitio. Y pide ayuda, no estás sola.