13/02/2026
Hay joyas que no siguen tendencias.
Pertenecen al tiempo.
En el siglo XVII, Johannes Vermeer pintó La joven de la perla (c. 1665), una obra conocida como la “Mona Lisa del Norte”.
La luz acariciando el rostro, la expresión enigmática, el contraste con el fondo oscuro…
y esa perla suspendida, sencilla y eterna.
Hoy, en Romandre, nuestros pendientes de plata y perla nacen con esa misma intención:
capturar la luz, realzar la belleza natural y convertir la sencillez en algo inolvidable.
Porque una perla no necesita exceso.
Solo luz.
Solo presencia.
✨ Pendientes de plata y perla Romandre
Belleza que no pasa. Permanece.