24/04/2026
El aplastamiento vertebral puede ser molesto en muchas ocasiones pero otras veces tarda en “dar la cara”.
Puede aparecer tras un traumatismo, por un hueso debilitado o por cambios propios de la edad, y a veces pasa desapercibido.
Lo relevante es actuar: controlar el dolor, mantener el movimiento tolerable y evitar el reposo prolongado.
La recuperación progresiva y el ejercicio adaptado (fuerza, equilibrio y extensión dorsal) son claves para mejorar la función y reducir riesgos.
Y si hay osteoporosis, tratarla es imprescindible. Una fractura vertebral aumenta la probabilidad de que aparezcan más, así que entender la causa y proteger el hueso es parte del tratamiento.
No todo se soluciona con reposo o corsé: el movimiento bien pautado también es rehabilitación.
En la siguiente publicación tendrás un vídeo de ejercicios trabajar tu cuerpo después de sufrir aplastamiento vertebral.
¡Estate atento! 👀