28/12/2025
Hay dos cosas de las que me siento terriblemente orgulloso: ser hijo de unas personas que en su momento fueron emigrantes en Venezuela y otra, ser esposo y tener una maravillosa familia de Colombia, que se reparten por varios lugares de un mundo que nos empeñamos en hacerlo cuadrado.
Y si hablo de mi familia, hablo también de personas que me brindan su cariño, su corazón, e incluso, sus pasos prohibidos dejando de ser "solo amigos/as" para ser insustituibles en mi vida.
Y en pocas ocasiones, desde nuestros hogares, reflexionamos sobre lo duro que es pasar las navidades, los cumpleaños, incluso la enfermedad o el fallecimiento, lejos de tu tierrra, de tus amigos y de tu familia.
Por desgracia la inmigración se ha convertido en una herramienta más de lograr votos, de dar barrar libre o una patada en el trasero.. pero unos y otros no hablan más que del desconocimiento de lo salado que saben las lágrimas y de lo complicado que es abrirse camino lejos de tu casa.
Y convivir al lado de una persona que tiene parte de su corazón a miles de kilómetros de distancia me permite acompañarla en todos sus sueños, hacer mías sus sonrisas y compartir sus temores, entender que ahora nuestros sueños no suenan solo a copla y que el rumbón se baila mejor si es con ella.
Mi familia es de España y de Colombia, y como en todos los lugares del mundo, sí, incluido nuestro país, hay personas buenas y malas, pero me van a permitir si yo me siento cada día más orgulloso de compartir cariño con personas que siempre me hacen sentir en mi familia.
Todo mi corazón para los/las que sentirán la añoranza, pero yo he aprendido a contar 8.000 kilómetros en abrazos. Gracias a mi esposa Karín Viviana por enseñarme que uno es del lugar donde tiene el corazón, del espacio donde sientes que tu alma está en paz y, por hacerme estar cada día más orgulloso de ella.
Colombia es una chimba que pasó de mi vida a mi alma, y "mi familia" son lo que me han mostrado que el mundo es mucho mejor si están ellos dentro.
Feliz año mis amigos/as, ya estamos en marcha por nuestros sueños.