05/04/2026
¿Ya te la han colado otra vez?, y lo peor no es lo que ha hecho la otra persona, es esa sensación incómoda de saber que, en el fondo, ya lo intuías.
Porque no era la primera vez, ya había señales, promesas incumplidas, incoherencias que preferiste suavizar para no romper la historia que querías creer. Confiar no es el problema, el problema es hacerlo ignorando la evidencia que ya tienes delante.
A veces no volvemos a caer por ingenuidad, sino por necesidad emocional, necesidad de que esta vez sea distinto, de que la persona cambie, de que lo que no fue, por fin sea.
Y en ese intento, negociamos con nosotros mismos, bajamos estándares, justificamos lo injustificable, pero la realidad es clara, quien no cumple una vez puede equivocarse, quien no cumple repetidamente está mostrando quién es, y ahí, ya no es desconocimiento, es elección.
Aprender de la experiencia no es volverse desconfiado, es volverse consciente, es dejar de dar segundas oportunidades a quien no ha hecho nada por merecerlas, es entender que confiar también implica poner límites y saber retirarte a tiempo. Porque no se trata de cerrar el corazón, sino de abrir los ojos y cuando haces eso, empiezas a dejar de repetir historias que ya sabes cómo acaban.
No te la cuelan porque confíes, te la cuelan porque ignoras lo que ya sabes, si quieres aprender a elegir mejor y dejar de tropezar con lo mismo, te acompaño en mi web para dar ese paso: https://ismaeldoradopsicologo.com/
Buen día amigas/os, ya estamos en marcha por nuestros sueños.