20/02/2026
Integrar la sombra no es “aceptarse tal como uno es” sin cambios.
Implica identificar proyecciones concretas, reconocer conductas repetitivas y asumir responsabilidad sin justificaciones.
El primer paso es notar reacciones desproporcionadas: ahí suele activarse contenido inconsciente.
El segundo es retirar la proyección: preguntarse qué parte de eso también vive en uno mismo.
El tercero es sostener la tensión sin actuar impulsivamente.
La sombra integrada no desaparece; se vuelve consciente y manejable.
Créditos imagen y texto: *De la cuenta de Facebook Carl Gustav Yung