24/08/2020
Este es el amor incondicional: el de un padre o una madre a sus hijxs.
Así es cómo aprenden a quererse a ellxs mismxs y a partir de ahí a querer de una manera saludable a quienes les rodean.
Porque a un/a hijx se le quiere cuando está contento y cuando está triste, cuando se alegra y cuando se enfada, cuando acierta y cuando se equivoca, etc. SIEMPRE.
Esto no quiere decir que no haya que hacer nada si se equivocan, por ejemplo si rompen algo o pegan porque están enfadadxs o algo no les ha gustado. En ese caso hay que sentarse con ellxs (literal o metafóricamente), preguntarles qué les ocurre, intentar ponerle palabras si ellxs no pueden, validar SIEMPRE cómo se sienten (nunca negarles sus emociones), no la acción, eso tienen que saber que no es adecuado y darles alternativas para manifestar esa emoción desagradable. Porque el objetivo NUNCA puede ser que se guarden una emoción. No se equivocan por cómo se sienten o quiénes son (esto hay que dejárselo muy claro) sino por cómo lo manifiestan.
📸 Armando Bastida - Enfermero de pediatría ➡️ muy recomendable seguir esta cuenta 💜