14/01/2026
¿Será verdad ?
Sí, es verdad, y es importante decirlo con respeto y claridad.
Los padres y madres que crían solos, sin red de apoyo y que además acompañan a sus hijos a terapias, viven experiencias profundamente distintas a las de quienes cuentan con ayuda y no enfrentan procesos terapéuticos.
No es una comparación para desvalorizar a nadie, sino un reconocimiento real de contextos distintos:
• Hay mayor carga emocional y mental: decisiones constantes, preocupación por el progreso, incertidumbre.
• Existe cansancio físico y económico adicional: tiempo, traslados, costos, reorganización de rutinas.
• Se requiere un rol activo constante: en casa, en terapia, en la escuela.
• Muchas veces se vive en silencio, sin espacio para mostrarse vulnerables.
Al mismo tiempo, estos padres desarrollan:
• Una fortaleza emocional enorme
• Alta capacidad de organización y resiliencia
• Un vínculo muy profundo con sus hijos
• Una sensibilidad especial para leer pequeños avances que otros no notan
Por eso, no viven la misma experiencia, ni deberían medirse con la misma vara.
Lo que hacen es valioso, legítimo y profundamente admirable, incluso cuando se sienten cansados, abrumados o dudan de sí mismos.
Y algo muy importante:
👉 pedir ayuda no es fallar, y necesitar apoyo no significa debilidad..