30/10/2025
El cambio de estación no solo afecta tu piel o tu energía… ¡también puede impactar tu salud bucal!
Durante el otoño es común que aparezcan algunos problemas como:
Sensibilidad dental: las bebidas frías o calientes pueden causar molestias por los cambios de temperatura.�
Sequedad bucal: el aire frío y seco, la reducción del consumo de líquidos, los ambientes con calefacción o el hábito de respirar por la boca son factores que reducen la producción de saliva, aumentando el riesgo de caries. La saliva es uno de los mejores aliados de nuestros dientes. Es fundamental para prevenir la aparición de la placa bacteriana.
�Aumento del consumo de dulces: con festividades como Halloween, los azúcares pueden favorecer la aparición de placa bacteriana.�
Aftas o llagas: el estrés o los cambios inmunológicos del otoño pueden favorecer su aparición.
Estado de ánimo: El frío, la lluvia y la falta de luz pueden afectar nuestro estado de ánimo. Ese bajón emocional a veces nos lleva a descuidar rutinas importantes, como la higiene bucal.
La bajada de las temperaturas: Las bajas temperaturas también afectan a dientes y encías, especialmente si se respira por la boca. El aire frío al entrar puede provocar molestias, y si existen pequeñas fisuras o encías inflamadas, incluso dolor.
Consejos para prevenirlos:
�• Hidrátate bien, incluso si no sientes tanta sed.�• Evita los cambios bruscos de temperatura en tus alimentos y evita las bebidas muy calientes y azucaradas.�• Modera el consumo de dulces y cepíllate después.�• No olvides tu revisión dental: ¡el otoño es un buen momento para ello.
Tu sonrisa también merece cuidados de temporada.