28/04/2018
Si se tiene un enfoque cultural (Psicología Cultural / Crítica) en el marco de la psicoterapia (Terapias Narrativas, de discurso, sistémica, etc), una consulta de psicología deviene en una especie de termómetro o baremo del malestar en la cultura. Centrado en sus propias y singulares narrativas, los pacientes hacen suya la metáfora de la vida a través de determinadas manifestaciones y/o productos culturales que hablan de aquello que les es difícil poner en palabras.
Uno de los recursos narrativos más recurrentes, sobre los cuales articulan su realidad en consulta los pacientes, en los últimos tiempos, en el ámbito de mi experiencia profesional y desde esta perspectiva teórica, es el de las series de Televisión. Esto obliga al profesional a estar al día en este género audiovisual. Así fue como llegué al “penúltimo” fenómeno fans de estos Tiempos: La casa de papel.
Más allá de que es una excelente serie, la cual recomiendo profundamente, tanto por su intensidad y contenido, cobra relevancia no solo por traer nuevamente a escena la mítica canción de la resistencia italiana durante la segunda guerra mundial (Bella Ciao), sino por esa mezcla de cinismo, melancolía y adrenalina que trae consigo el retar al “Establishment” con la esperanza de subvertir el mismo haciendo camino hacia lo inefable de la utopía.
Cuando analizamos nuestra realidad actual desde el nivel macro-social (corrupción política, la impunidad de los grandes grupos de poder y presión económicos, la cada vez más cuestionable actuación de la justicia ante temas sensibles como el as*****to y violación de menores y mujeres) al nivel micro social y más cercano ( el desempleo, la falta de oportunidades, la precariedad, la segregación, la discriminación, el estigma social, etc); nos podemos explicar entonces el éxito de este tipo de series y su infinita capacidad de metáfora para servir de vehículo reflexivo, donde el sujeto se piensa a si mismo, desde su singularidad en el malestar de la cultura, dando una condición de posibilidad para el ejercicio de la crítica y con ello una puerta a su crecimiento personal.
Les dejo entonces la recomendación de ver esta serie y apropiarse de esa capacidad crítica que nos deja para no dejar de recorrer el difícil camino hacia la utopía posible de ser una mejor persona y construir de conjunto una sociedad mejor; pues como bien nos enseña Eduardo Galeano: “¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar".
O BELLA CIAO, BELLA CIAO, BELLA CIAO, CIAO, CIAO! Subscribe and turn on the 🔔 to stay updated with our latest videos.