09/03/2026
Mi hijo coge las pinturas, se acerca al papel y pinta algo. Se aleja, mira lo que acaba de pintar y entonces, a posteriori, descubre lo que era:
⁃ mami es un corazón, o una estrella, o un gato…
Le explico que yo lo hago al revés, que cuando cojo el lápiz ya se lo que voy a intentar pintar, pero que está bien así. Que me gusta que lo haga en ese orden.
Estoy embarazada de mi segundo hijo. Ya en la recta final, esperándole. Y qué embarazo tan distinto, qué experiencia tan nueva.
Con mi primer hijo cogí el lápiz con una idea clara y robusta sobre lo que iba a dibujar. Ahora todo es al revés. Estoy dibujando, viviendo, experimentando… y me voy alejando, para verlo desde lejos, para entender lo que tengo delante.
Este pequeño no me está dejando encontrar muchas palabras, todavía estoy dentro del dibujo.
Y quizá este orden es más realista en la maternidad. Dibujar y descubrir, y no definir y dibujar. Y quizá tu hermano mayor nos ha enseñado algo importante a ambos.
Pronto te tendremos delante, y llegarán las palabras que tanto ansió. Pronto descubriremos en quién nos convertimos, cómo lo haremos, quién serás. Pronto descubriremos que hemos pintado.
Mientras tanto, seguimos dibujando. Y esperando 🤍.
🖼️ La foto 2 Madre de Joaquin Sorolla.