26/03/2026
Noelia
Hoy a las 6 de la tarde, el Estado acabará con la vida de Noelia por decisión propia, amparada en la Ley de Eutanasia. Sin embargo, este caso invita a una profunda reflexión sobre la aplicación de dicha norma y la realidad del sistema de salud.
En primer lugar, como ocurre habitualmente, los conceptos de eutanasia, sedación paliativa y suicid** asistido se confunden.
Noelia no es tetrapléjica, como se ha dicho; tiene una lesión medular fruto de un intento fallido de quitarse la vida, pero puede caminar con dificultad y ducharse sola.
No es una paciente terminal ni padece una enfermedad degenerativa incurable. Los sufrimientos del alma, a los 25 años y con un buen equipo de psicólogos y psiquiatras, tienen remisión.
Llamar "eutanasia" a lo que se le aplicará no es correcto. El caso de Noelia es, en realidad, un suicid** asistido. A diferencia de sus intentos anteriores, esta vez no habrá vuelta atrás.
Es necesario reclamar, una vez más, una Ley de Cuidados Paliativos que sirva de contrapunto a la Ley de Eutanasia. Noelia debería contar con ese apoyo para sus dolores.
En países del norte de Europa, donde estas leyes llevan años establecidas, los equipos de paliativos son mínimos y están poco desarrollados. Resulta más barato eliminar a un enfermo que cuidarlo durante años. El verdadero problema de Noelia no es el dolor físico, sino un dolor interior que requiere mucho más tiempo para ser aliviado.
Cuando un enfermo sufre dolores insoportables refractarios a toda analgesia (en casos de cáncer, ELA o enfermedades respiratorias terminales), la solución es la sedación paliativa. El final, para evitar el sufrimiento, debe ser la sedación tras meses o incluso años de cuidados y atenciones constantes.
Noelia, supongo que sin quererlo, se ha hecho famosa. Su adiós mediático da escalofríos por la pantomima que se ha formado a su alrededor.
Como sanitaria y como madre de jóvenes de su misma edad, me destroza ver cómo la sociedad es incapaz de frenar la oleada de suicidios entre los jóvenes, que ya representan la primera causa de muerte en este grupo. Noelia representa a un Estado fallido, incapaz de solucionar los problemas y que solo sabe hacerlos desaparecer.
AV