11/01/2018
ESTIMULACIÓN DEL DERMATOMA T6
Un método de la medicina tradicional china con acupuntura y corriente eléctrica de bajo voltaje ayuda a no sensación de hambre.
La estimulación eléctrica actúa sobre el SNC segregando hormonas en el estómago, especialmente la grelina y por tanto la sensación de apetito/saciedad disminuye. La estimulación eléctrica incluso encima del tejido adiposo (que no es buen conductor eléctrico) que presentan las personas obesas en el abdomen, consigue resultados en el vaciado del estómago y la inhibición del apetito.
¿Cómo puede ayudar la estimulación del dermatoma T6 a bajar de peso?
El último método desarrollado por el doctor Jaime Ruiz-Tovar en el Hospital Universitario de Elche en Alicante, en la Unidad de cirugía bariátrica, junto con otros doctores del Hospital del Sureste en Arganda del Rey y Hospital Universitario Severo Ochoa de Leganés, consiste en neuroestimular el dermatoma T6 del estómago.
El tratamiento con la técnica de dermatoma T6 tenía 2 objetivos:
– retrasar el vaciado del estómago y,
– disminuir los niveles de grelina.
Cuando tenemos altas concentraciones de grelina nuestro organismo nos incita a ingerir grandes cantidades de comida de forma incontrolada. Cuando los niveles de grelina bajan, la comida nos interesa mucho menos.
Este método consiste en transmitir impulsos eléctricos de bajo voltaje a través de una aguja de acupuntura insertada en el vientre del paciente. La estimulación de terminales nerviosas en el dermatoma T6 crean un reflejo somato-autónomo que estimula, a través de sus ramas, el nervio vagal, estimulando la pared gástrica.
La estimulación eléctrica de dermatoma T6 se asoció con una reducción del apetito. Esta terapia junto con una dieta adecuada no solo consigue una reducción significativamente mayor de peso en comparación con la dieta sola, sino algo más que es fundamental: la capacidad para seguir cumpliendo con la dieta después de 12 semanas.
La leptina actúa en el cerebro para regular la ingesta de alimentos y el metabolismo. Un estudio dirigido por Anna Domingos en el Instituto de Ciencia Guebenkian (CIG Portugal) en colaboración con el grupo de Jeffrey Friedman’s de la Universidad Rockefeller en EE.UU ha demostrado que el tejido graso está inervado y que la estimulación directa de las neuronas en grasa es suficiente para inducir la descomposición de las grasas. Estos resultados, publicados en el último número de la revista Cell, establecieron las bases para el desarrollo de nuevas terapias contra la obesidad.
El tejido graso constituye el 20-25% del peso del cuerpo humano y es un almacén que contiene energía en forma de triglicéridos. La hormona leptina es producida en las células grasas de forma proporcional a la cantidad de grasa e informa al cuerpo de la cantidad de grasa almacenada. Los bajos niveles de leptina aumentan el apetito y el metabolismo, mientras que los altos niveles de leptina promueven la descomposición de las grasas.
Hasta este estudio, no se sabía cómo el celebro estaba enviando los señales al tejido de grasa. Ahora sabemos que la grasa está inervada.
La activación local de estos neuronas conduce a la liberación de norepinefrina, un neurotransmisor que desencadena una cascada de señales a las células grasas que conduce a la lipolisis de grasas. Sin estas neuronas leptina es incapaz de conducir descomposición de las grasas.
El método consiste en la inserción de varias agujas de manera indolora en la grasa de paciente y en estimulación eléctrica de ellos de 30 min en cada sesión. Hemos observado la reducción significativa de volumen de grasa usando este método.