29/01/2026
Puede que hayas normalizado el evadirte o alejarte de ti, a través de sustancias nocivas, fármacos, comida, o cualquier cosa que "tapa" de alguna forma conductas y emociones, a veces prolongadas en el tiempo e instauradas dentro.
Suele ser común romantizar y ritualizar estas conductas, apoyarlas en lo "social", y asociarlas a buenos momentos o merecimiento, también "descanso", y por ende nuestro cerebro las sigue reclamando, por asociadlo a algo que necesito porque no hay más remedio; porque sin eso no aguanto, no vivo, no llego, no puedo, o ya es parte de quien soy en estos momentos...
Todo lo que "se tapa" no sana, y cada sustancia con la que se intenta evadir aquello que nos llama y reclama, viene a traer un mensaje para hacerlo consciente.
🚬 Cuando creamos una cortina de humo estamos escondiéndonos detrás de ella; nos estamos evadiendo, huyendo...
🍩 Cuando "calmamos" esa ansiedad o miedo, desprotección, o "dulcificamos", buscamos también protección...
🍷 Cuando "nos desconectamos" o apagamos, buscamos irnos a otro lugar que sea menos doloroso o difícil de soportar que el presente y la realidad. No gestionamos aquello que la vida nos pide mejorar...
💊 Cuando nos evitamos sentir, el dolor sigue ahí, y lo no resuelto nos lleva a sobrevivir, a la angustia continua, a estancarnos en un estado emocional quebradizo y que nos termina por atrapar...
Cualquier cosa externa que nos "apague" o "neutralice" momentáneamente, trae consecuencias a nuestra mente, también a nuestro cuerpo y emociones; y aunque parece una ayuda recurrente y que nos calma o devuelve a un estado "más elevado" o mejorado al instante, lo único que hace es poner un parche. Uno que cae rápidamente y que vas a tener que poner continuamente para seguir adelante.
La solución, como siempre, no está fuera. Tampoco en cualquier sustancia o enganche, Sino en comprender profunda-mente el origen de donde viene, para abordarlo y poder gestionarlo. Permitirte enfrentarlo para poder soltarlo.
Sin ese proceso, cualquier "adicción" o vicio, se convierte en "parte de ti", de tu mundo cotidiano y conocido; se normaliza y éste se convierte en parte de tu identidad, hasta que decidas sanar.