16/03/2026
“Hoy ha entrado un/a compañero/a nuevo/a en el trabajo. Me ha caído genial, es muy simpático/a”.
Escuchas a tu pareja decir eso y, automáticamente, tu mente activa todas las alarmas.
Tu cabeza se convierte en un torbellino de pensamientos: “¿Cómo que es muy simpático/a? ¿Será que le gusta? ¿Y si acaba sintiendo algo por esa persona y me deja?”.
Y antes de que te des cuenta, ahí está otra vez la ansiedad: las palpitaciones, la presión en el pecho, el hormigueo en las piernas…
La ansiedad y los celos acaban formando un bucle del que te cuesta mucho salir.
Y todo por un simple comentario de tu pareja…
Esto lo he visto muchas veces en consulta.
Y quiero que sepas que, aunque ahora mismo te parezca imposible, puedes romper este bucle y recuperar la tranquilidad.
¿Te cuento cómo?
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