20/12/2025
La crononutrición es una rama de la nutrición que estudia cómo el momento del día influye en la forma en que nuestro cuerpo procesa los alimentos. No se trata únicamente de qué comemos, sino también de cuándo comemos, en relación con nuestro reloj biológico (ritmo circadiano).
El cuerpo humano funciona con un sistema de «relojes» biológicos:
• Reloj central (en el cerebro) que regula ciclos de sueño-vigilia.
• Relojes periféricos en órganos como el hígado, páncreas y tejido adiposo que controlan el metabolismo de la glucosa, lípidos y hormonas.
El horario de las comidas actúa como señal para estos relojes periféricos, influyendo en procesos metabólicos y hormonales.
2. ¿Cómo cambia el metabolismo según la hora del día?
Los ritmos circadianos hacen que la eficiencia del procesamiento metabólico varíe durante el día:
• Mayor tolerancia a la glucosa y sensibilidad a la insulina en la primera parte del día → mejor uso de carbohidratos y menor impacto glucémico.
• Por la noche:
o La tolerancia a la glucosa disminuye.
o La sensibilidad a la insulina es menor.
o El vaciado gástrico se enlentece.
o La oxidación de grasas se reduce.
Esto implica que alimentos consumidos tarde pueden generar picos más altos de glucosa y un metabolismo más predispuesto al almacenamiento de grasa.
3. Efectos de las comidas tardías
Según evidencia incluida en el artículo:
• Cenar tarde: produce picos más altos de glucosa después de la comida y reduce la movilización/oxidación de ácidos grasos, lo cual favorece un entorno metabólico más proclive al almacenamiento de grasa.
• Irregularidad en los horarios y comidas nocturnas prolongadas pueden desincronizar los relojes biológicos, empeorando el control glucémico y la sensibilidad a la insulina.
4. Consecuencias a largo plazo
El artículo destaca asociaciones observadas en estudios poblacionales:
• Comer una mayor proporción de energía por la noche se vincula con:
o Mayor prevalencia de glucosa elevada en ayunas.
o Menor sensibilidad a la insulina.
o Perfil metabólico menos favorable (mayor riesgo de obesidad y síndrome metabólico).
5. Estrategias alineadas con crononutrición
Aunque no elimina comidas, la crononutrición sugiere:
• Ajustar horarios de ingesta para alinearlos con ritmos circadianos.
• Evitar cenas muy tardías.
• Consumir alimentos ricos en fibra y proteínas magras por la noche para estabilizar glucosa.