04/02/2026
Hoy no hay cole, y para muchas familias esto no es descanso, es un día que pesa.
Trabajo que no se puede parar.
Peques en casa.
Rutinas que se caen.
Y esa sensación constante de no llegar a todo, que rollo esto de querer ser súper todo.
Esto también me pasa a mí, casi todas las semanas por razones varias. Ayer mismo, Leo viene al inglés. Después, por pura logística, se queda un rato más para que Lola pueda descansar y papá no tenga que estar yendo y viniendo a por uno y por otro (contexto: llueve, solo tenemos un coche)
Y ahí estoy yo: haciendo un curso mientras estoy con él,
o dejando para mañana lo que pensaba hacer hoy,
o para la noche, cuando ya no queda mucha energía.
No siempre se puede conciliar.
No siempre se puede hacer todo como estaba previsto.
Y eso no es fallar. Esto es de los mayores aprendizajes de la maternidad.
Es adaptarse a la vida real.
Hay días en los que no se puede avanzar.
Solo sostener.
Y eso también es criar bien.
Si hoy te reconoces en esto,
respira.
No estás sola
y no lo estás haciendo mal.
Guárdalo.
Para hoy o para otro día complicado.
Y si conoces a alguien a quien ahora mismo esto le pueda sostener un poco, compárteselo.
Repite conmigo: Aquí no tenemos que demostrar nada