05/03/2026
💧Puede que una gota de rocío no sacie la sed de un pájaro…pero puede ahogar a una hormiga. 🐜
Lo que para uno es pequeño, insignificante o apenas perceptible, para otro puede ser inmenso.
No todos vivimos las experiencias desde el mismo lugar, ni con la misma historia, ni con los mismos recursos emocionales. Aquello que alguien minimiza —una palabra, un gesto, un silencio, una ausencia— puede tener un impacto profundo en otra persona.
Por eso, mirar con respeto la vivencia del otro es un acto de amor y de conciencia.🍃
No se trata de medir quién sufre más, sino de comprender que cada ser siente desde su propia dimensión.
La empatía comienza cuando dejamos de COMPARAR y empezamos a COMPRENDER.
✨ A veces, lo más pequeño… también merece ser sostenido.
Desde la mirada de Somatic Experiencing, esta frase nos recuerda algo esencial: el trauma no está en el hecho en sí, sino en cómo el sistema nervioso lo vive y puede procesarlo.
Un mismo acontecimiento puede ser neutro para una persona y abrumador para otra. No porque alguien sea más débil o más fuerte, sino porque cada sistema nervioso tiene una historia distinta, una capacidad diferente de regulación y unos recursos internos únicos en ese momento.
Para el pájaro, la gota apenas existe.
Para la hormiga, es demasiado.
Así funciona también la experiencia humana.
Cuando el sistema nervioso percibe que algo supera su capacidad de respuesta, entra en supervivencia: lucha, huida o congelación. Y lo que desde fuera parece “pequeño”, dentro del cuerpo puede vivirse como una amenaza real.
Sanar no consiste en juzgar la intensidad de lo ocurrido, sino en ayudar al cuerpo a completar aquello que quedó interrumpido: recuperar seguridad, movimiento y regulación.
Porque cada experiencia necesita ser medida no por su tamaño, sino por la capacidad del organismo para sostenerla.
🌿 Escuchar el cuerpo es aprender que todo tiene su propia escala.
📷 La hormiga tragada por la gota de rocío por Antonio Scarpinetti