26/01/2026
“Otro vídeo de peña haciendo deporte... paso”. Eso es exactamente lo que he sentido estos últimos tres meses.
A veces, el ruido de las redes sociales nos hace creer que si no estamos al 100% en todo (gym, dieta, trabajo, vida social), hemos fallado. Pero la realidad es otra muy distinta, y la mía ha sido tener que parar para atender otras prioridades. Y está bien.
Si algo tengo claro es que:
La perfección no existe, aunque Instagram se empeñe en vendértela. Solo vemos el 1% de la vida de los demás.
Ser flexible es la clave del éxito. Tanto en el ejercicio como en la alimentación. La rigidez solo lleva a la frustración y al abandono.
Parar es de humanos; saber volver es de valientes. No te sientas mal si ahora mismo la vida te está empujando a ir a contracorriente y no puedes dedicarte el tiempo que te gustaría.
Lo importante no es no dejar de ir nunca, sino tener el hábito de retomar cuando las aguas se calman. Sin culpas, sin castigos y con mucha autocompasión.
Si tú también estás en ese momento de “parón” o te sientes culpable por no llegar a todo, este mensaje es para ti: Vuelve cuando puedas, pero vuelve por ti, no por lo que veas aquí dentro. 🫶
¿Te has sentido así alguna vez? Te leo en comentarios. 👇