13/01/2026
Bruxismo: por qué deberías tomarlo en serio
Cada vez que aprietas o rechinas los dientes, puedes estar aplicando hasta 250 kg de presión sobre la mandíbula — ¡más fuerza que al morder un hueso! Con el tiempo, esta fuerza intensa puede desgastar los dientes, dañar restauraciones, sobrecargar la articulación temporomandibular y provocar dolores de cabeza, zumbidos en los oídos, fatiga de los músculos faciales e incluso alteraciones ocasionales del equilibrio. 😣
El bruxismo es un hábito involuntario que puede presentarse durante el día o mientras duermes. Muchas personas no se dan cuenta hasta que los signos se vuelven más evidentes.
¿Por qué ocurre?
El bruxismo tiene múltiples factores asociados:
• Estrés y tensión emocional — el cuerpo libera presión durante el sueño
• Desalineación de la mordida y posición mandibular
• Trastornos respiratorios relacionados con el sueño
• Hábitos de vida (cafeína, alcohol, tabaco)
• Ciertos medicamentos e influencias neurológicas
• Incluso los niños pueden presentarlo por estrés o problemas de la vía aérea
¿Cómo reconocerlo?
Los síntomas más comunes incluyen:
• Desgaste y sensibilidad dental
• Tensión o fatiga muscular al despertar
• Chasquidos o sensación de presión en la articulación mandibular
• Fractura frecuente de restauraciones
• Molestias al masticar
¿Qué se puede hacer?
Un manejo temprano ayuda a proteger dientes y músculos:
• Placas de descarga nocturnas (férulas personalizadas) para reducir las fuerzas de apretamiento
• Técnicas de manejo del estrés y rutinas de relajación
• Corrección de problemas de mordida cuando es necesario
• Entrenamiento conductual para evitar el apretamiento diurno
• En algunos casos, terapias de relajación muscular
Si despiertas con molestias en la mandíbula o sientes que tu rostro “trabajó” durante la noche, vale la pena evaluarlo. Cuanto antes se trate, menor será el daño a largo plazo en dientes, músculos y articulaciones.