11/02/2026
Es clave entender las funciones ejecutivas cerebrales. El cerebro está intentando pero aún no tiene ensambladas las piezas para actuar solo.
¿Te suena? Típico adolescente que no organiza nada, procrastina todo, se inventa excusas de último minuto… y tú terminas estallando.
La reacción común: “¡Es un vago!”, “¡No le importa nada!”, “¡Necesita mano dura!”.
Pero la ciencia dice otra cosa.
NO ES FLOJERA
El problema es que no ha desarrollado aún las habilidades que tú das por sentadas: planificar, organizar, prever, iniciar tareas, sostener el esfuerzo.
Todo eso forma parte de lo que la neurociencia llama funciones ejecutivas.
Y en la adolescencia, esas funciones están verdes, inmaduras, en obra negra.
SU CEREBRO NO SABE CÓMO EMPEZAR
La corteza prefrontal —sí, otra vez ella— es la que organiza tareas y define prioridades.
Cuando esa zona no está terminada, el adolescente no logra iniciar una actividad aunque sepa que debe hacerlo.
👉 No es que no quiera. Es que no sabe cómo empezar.
👉 No es que no le importe. Es que su cerebro no tiene el mapa para ejecutar lo que piensa.
SI TÚ SOLO GRITAS, NO LE ENSEÑAS NADA
Si lo único que haces es decirle “¡ponte las pilas!”, lo dejas solo frente a un sistema que no funciona.
Eso no educa. Solo lo deja más frustrado.
Lo que necesita es acompañamiento, no sermones eternos.
¿QUÉ PUEDES HACER?
✅ Ayúdalo a fragmentar tareas grandes en pasos pequeños.
✅ Usa rutinas visuales o recordatorios físicos (no confíes en su memoria).
✅ Enséñale a usar agendas simples, checklists, temporizadores.
✅ Y lo más importante: acompaña el proceso sin hacerlo por él.
🎯 No estás criando un flojo. Estás acompañando un cerebro en entrenamiento.
📌 Ahora mírate al espejo:
¿ Estás dispuesto a construir función ejecutiva con él, día a día?